GRADO 4: SEMANA DEL 12 HASTA EL 16 DE 2024
CHRISTIAN EDUCATION
Monday, August 12th, 2024
ORIGEN DEL PECADO Y SUS CONSECUENCIAS
Activity in class(Copias en el salón)
COMPUTER- TECHNOLOGY
Monday, August 12th, 2024
Activity
En el computador los chicos vieron paso a paso cómo crear una carpeta y la personalizaron con sus propios nombres.
Lectura para la casa (Si no tienes la copia reclámale a tu profe)
EL SAPO Y LA LUCIÉRNAGA
SIG
SIGUIENDO nuestro recorrido por el “zoológico”,
detengámonos ahora frente a dos animalitos de la
noche.
En una calurosa noche de verano, junto a un charco de agua descompuesta, en pleno campo, croaba ufano un enorme sapo, cuando vio en lo alto de una roca vecina la hermosa luz de una luciérnaga. Y pensando que nadie podía exhibir cualidades que él mismo no poseía, el sapo saltó sobre la pequeña luciérnaga, y la cubrió con su frío vientre. El pobre insecto, entonces, así aprisionado y casi muerto, le preguntó a su agresor: “¿Por qué me tapas y me aplastas?” Y el sapo, cargado de envidia, le respondió: “Y tú, ¿por qué brillas?” Al sapo no le dañaba la luz de la luciérnaga. Lo que le molestaba era que otro ser tuviera algo que él nunca podría poseer. Era envidioso. ¿No cree usted que abundan los seres humanos que se comportan como el sapo de la fábula? Los tales no pueden soportar que otros tengan virtudes, logren cierto éxito o posean algún bien que ellos mismos no tienen. ¡Cuán lamentable y mezquina es la conducta del envidioso! De los defectos humanos, quizá sea la envidia el que más robe la alegría de la vida. Separa al hombre de sus hermanos y amigos, le produce amargura, y lo induce a la calumnia y la difamación. Hija del egoísmo, la envidia es una enfermedad espiritual que mancilla el alma y envilece el carácter. El rey Salomón la llama “carcoma de los huesos”, es decir, la descomposición que corroe la vida interior. Tan deplorable es el sentimiento del envidioso, que estaría satisfecho si pudiera ver fracasar a otros en los puntos en que él ha triunfado. O bien, le molestan a tal grado los triunfos ajenos que si él mismo no es capaz de lograrlos, comienza a echar
En una calurosa noche de verano, junto a un charco de agua descompuesta, en pleno campo, croaba ufano un enorme sapo, cuando vio en lo alto de una roca vecina la hermosa luz de una luciérnaga. Y pensando que nadie podía exhibir cualidades que él mismo no poseía, el sapo saltó sobre la pequeña luciérnaga, y la cubrió con su frío vientre. El pobre insecto, entonces, así aprisionado y casi muerto, le preguntó a su agresor: “¿Por qué me tapas y me aplastas?” Y el sapo, cargado de envidia, le respondió: “Y tú, ¿por qué brillas?” Al sapo no le dañaba la luz de la luciérnaga. Lo que le molestaba era que otro ser tuviera algo que él nunca podría poseer. Era envidioso. ¿No cree usted que abundan los seres humanos que se comportan como el sapo de la fábula? Los tales no pueden soportar que otros tengan virtudes, logren cierto éxito o posean algún bien que ellos mismos no tienen. ¡Cuán lamentable y mezquina es la conducta del envidioso! De los defectos humanos, quizá sea la envidia el que más robe la alegría de la vida. Separa al hombre de sus hermanos y amigos, le produce amargura, y lo induce a la calumnia y la difamación. Hija del egoísmo, la envidia es una enfermedad espiritual que mancilla el alma y envilece el carácter. El rey Salomón la llama “carcoma de los huesos”, es decir, la descomposición que corroe la vida interior. Tan deplorable es el sentimiento del envidioso, que estaría satisfecho si pudiera ver fracasar a otros en los puntos en que él ha triunfado. O bien, le molestan a tal grado los triunfos ajenos que si él mismo no es capaz de lograrlos, comienza a echar
sombras sobre quienes los han alcanzado. Y con eso
no pretende otra cosa que desmerecer al prójimo y
aparecer él como el más virtuoso.
Pero esta forma de obrar y de sentir, ¿tiene
razón de ser? Es simplemente imitar la insensatez
del sapo de la fábula. Porque si vamos a
incomodarnos por cualquier superioridad que veamos
en los demás, tendríamos que envidiar a todos, ya
que en algún aspecto todos son superiores a
nosotros, así como nosotros a ellos.
¿Existe algún preventivo o antídoto para la
envidia? Las Sagradas Escrituras afirman que “el
amor no tiene envidia”. ¡Qué fuerza constructiva
tiene el amor! En un corazón cargado.de amor a Dios
y al prójimo no puede tener cabida ningún mal
sentimiento. El amor genuino se goza en el bien y
en la prosperidad de los demás. Pondera las
virtudes ajenas y rehúsa manchar la buena
reputación de terceros.
La clave de la excelencia humana yace en el amor
fraterno que pueda llenar el corazón. Por lo tanto,
quien desee vivir libre de envidia hará bien en
cultivar el amor y todo otro noble sentimiento. San
Pablo aconseja: “Todo lo que es verdadero, todo lo
honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo
amable, todo lo que es de buen nombre; si hay
virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto
pensad” (Filipenses 4:8). ¿No es ésta una sabia
manera de embellecer la vida interior? ¿De qué otra
forma se podría vivir con paz y alegría?
En el gran “zoológico” de la familia humana no
tiene cabida la envidia. La vida agradable y
constructiva sólo se deriva del amor nacido de
Dios. ¿No beberemos hoy entonces un sorbo del amor
divino?
…Y Dios dijo No
Le pedí a Dios que me quitara el orgullo,
y Dios dijo No.
Me dijo que no era algo que él tenía que quitarme,
sino que yo tenía que entregar.
Le pedí a Dios que me concediera paciencia,
y Dios dijo No.
Me dijo que la paciencia es producto de la tribulación.
No se concede, se conquista.
Le pedí a Dios que me diera felicidad,
y Dios dijo No
Me dijo que él da bendiciones.
La felicidad depende de mí.
MATH
Tuesday, August 6th, 2024
Taller de refuerzo(copias en el salón).
Qué debes hacer con la copia que recibiste en clase?
Copia todos los temas de la guía en tu cuaderno y resuelve las sumas, restas y división.
EL ADJETIVO
El adjetivo acompaña al sustantivo y lo califica.
Por eso el adjetivo puede ser.
DETERMINANTE (están junto al sustantivo).
Demostrativos, este, ese, aquel, este,...
Posesivo, mi, tu, su, nuestro, vuestro,...
Relativos, varios, ningun, algunos,...
Numerales, uno, dos, quince, primero,...
HOMEWORK
Escribe una oración con cada uno de los siguientes adjetivos.
Bueno
Azules
Débil
Fuerte
Rubio
Valiente
Verde
Guapísimo
Rápido
Malo
EL ADJETIVO
El adjetivo acompaña al sustantivo y lo califica.
Por eso el adjetivo puede ser.
DETERMINANTE (están junto al sustantivo).
Demostrativos, este, ese, aquel, este,...
Posesivo, mi, tu, su, nuestro, vuestro,...
Relativos, varios, ningun, algunos,...
Numerales, uno, dos, quince, primero,...
HOMEWORK
Escribe una oración con cada uno de los siguientes adjetivos.
Bueno
Azules
Débil
Fuerte
Rubio
Valiente
Verde
Guapísimo
Rápido
Malo
LANGUAGE SPANISH
Wednesday, August 14th, 2024
EL ADJETIVO
El adjetivo acompaña al sustantivo y lo califica.
Por eso el adjetivo puede ser.
DETERMINANTE (están junto al sustantivo).
Demostrativos, este, ese, aquel, este,...
Posesivo, mi, tu, su, nuestro, vuestro,...
Relativos, varios, ningun, algunos,...
Numerales, uno, dos, quince, primero,...
HOMEWORK
Escribe una oración con cada uno de los siguientes adjetivos.
Bueno
Azules
Débil
Fuerte
Rubio
Valiente
Verde
Guapísimo
Rápido
Malo
—Bucalcide Viocort

















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